¡Conoce más!

Las hormigas mantienen una compleja estructura y forman colonias que consisten sobre todo en hembras estériles sin alas que forman castas de «obreras», «soldados» y otros grupos especializados. Las colonias de hormigas también cuentan con algunos machos fértiles y una o varias hembras fértiles llamadas «reinas». Cada una de las clases tiene una función concreta. En su marcada jerarquía se distinguen dos castas principales: las reproductoras, como la reina, se encargan de producir los huevos; las obreras, por su parte, traen el alimento, cuidan de la reina y defienden la colonia. Se trata de una especialización semejante a nuestra división de trabajo, en pos de la supervivencia.
Su socialización es tan alta que incluso comen en grupo: en un proceso que se llama trofolaxis, las hormigas se intercambian el alimento de boca en boca, y así las obreras dan proteínas y agua a las larvas y éstas, a su vez, las transforman en carbohidratos que regurgitan para que las adultas las consuman. Esto es posible gracias a un sistema de comunicación complejo que les permite llevar a cabo todas las actividades de construcción del hormiguero, búsqueda de comida, defensa de la colonia y cuidado de la prole.